• Parte I. Despertar en el sueño del sueño: Tiempo de Ensueño

Parte I. Despertar en el sueño del sueño: Tiempo de Ensueño

Hace dos semanas en Cabo San Lucas, México, por primera vez introduje oficialmente una meditación acostado. Para sorpresa de nuestros alumnos, comenzó a las 23:00 horas y terminó alrededor de las 7:00 de la mañana. Cuando se pide a la gente que duerma en el suelo en lugar de sus camas, y se les despierta continuamente en medio de la noche, naturalmente no van a estar muy contentos, así que al principio la idea encontró cierta resistencia. Pero nuestra comunidad de estudiantes avanzados aceptó el reto.

Empujé a nuestros estudiantes porque quería que tuvieran grandes avances, y muchos tuvieron su primera experiencia mística. Algunos tuvieron experiencias fuera del cuerpo, o desaparecieron sus dolores crónicos graves en sus cuerpos, o los síntomas de enfermedades crónicas desaparecieron como por arte de magia y de la noche a la mañana. Algunos reportaron tener experiencias lúcidas e inter-dimensionales, ver patrones fractales, y muchos otros tuvieron sueños más vívidos de lo que han tenido en mucho tiempo. Pero no terminó allí; algunos también relataron haber tenido momentos místicos profundos con los ojos abiertos durante su meditación caminando, o cuando fueron a su cuarto a dormir la siesta, o cuando regresaron a casa después del evento, y eso es exactamente lo que yo quería que ocurriera. Se trataba de encender esos circuitos que nos permiten soñar, recordar nuestros sueños y volvernos más conscientes “en nuestros sueños”.

Durante el transcurso de tres noches, cada noche desperté a nuestros estudiantes aproximadamente cada hora y media, justo al completar su ciclo de sueño. Cuando los despertaba, los hacía entrar en trance con el caleidoscopio, y luego miraban sus “mind-movies”. A veces, también les hacía mirar el caleidoscopio, y luego proyectaba una imagen mística en la pantalla para que recordaran mientras el caleidoscopio se desvanecía. Luego, les pedí a los estudiantes avanzados que cerraran sus ojos mientras hablaba con ellos, dándoles sugerencias sobre cómo experimentar o convertirse en esas imágenes.

Hicimos esto una y otra vez, de ida y vuelta, con los ojos abiertos y los ojos cerrados, desde el caleidoscopio y las imágenes hasta su mundo interior, medio despiertos y medio dormidos. Luego les pedía que se recostaran, inhalaran por la nariz y sacaran el aire por la boca.  El propósito de este aliento era evitar que cayeran demasiado rápido en los patrones de ondas delta cerebrales, así como oxigenar sus cerebros para que permanecieran más despiertos mientras sus cuerpos se relajaban y se adormecían más. Quería atrapar a nuestros estudiantes en el reino entre las ondas alfa y theta, entre la vigilia y el sueño, porque este es el estado en el que podemos atravesar la puerta de la mente subconsciente y entrar en el sistema operativo de nuestro cuerpo para hacer cambios duraderos. El mejor momento para hacerlo es entre la 1 y las 4 de la madrugada, cuando los niveles de melatonina del cuerpo están en su punto más alto. Este es el reino de lo místico.

El proceso por el que los estaba llevando cada noche no era solo para que tuvieran sueños, sino también que tuvieran sueños lúcidos. El sueño lúcido es cuando tienes un nivel tan elevado de conciencia y consciencia en tus sueños que realmente puedes controlar sus sueños. Es cuando nuestra experiencia en un sueño es tan real que es como si nuestros sentidos estuvieran acrecentados, o como me habéis escuchado decir antes, como tener una experiencia sensorial completa sin nuestros sentidos.

Ahora examina esto … Si tienes una experiencia donde tus sentidos se intensifican, entonces tu conciencia de esa experiencia (sin importar en qué realidad, tiempo o espacio te encuentres) es acrecentada. Podríamos decir entonces que si tu experiencia aparece y se siente así de real, entonces eres más consciente de esa realidad. La diferencia con nuestros sueños, sin embargo, es que la realidad que estás experimentando no es tu realidad física, aunque parece tan real, si no más real, que la realidad 3D en la que estás leyendo esto. Así que ahora, debido a que están tan conscientes en el reino de los sueños, pueden comenzar a tomar decisiones consciente y deliberadamente en ese reino. Cuando haces esto, ya no estás a merced de (o eres un efecto de) los sueños que provienen de tu subconsciente: estás tan consciente en tu subconsciente, que de hecho eres la causa de tus sueños. Este es un gran paso para pasar de ser víctima, a ser creador.

Mientras movía a nuestros estudiantes entre estos estados de sueño y de sueño medio despierto, les pedí que registraran sus sueños antes de que volvieran a quedarse dormidos. Al recordar sus sueños en este estado alterado, naturalmente estarían reviviendo la secuencia del sueño de nuevo. Al hacerlo, muchos volverían al sueño que estaban soñando. Cada vez que revivían su sueño, porque ahora estaban experimentando más conciencia y percepción en ese sueño, podían comenzar a dirigirlo. Se podría decir que ahora eran más conscientes en los reinos más profundos de su mente subconsciente. Eventualmente, muchos estudiantes pudieron navegar y moverse libremente a través de sus sueños, en esencia convirtiéndose en el director de sus sueños, en lugar del actor. Cuando puedes hacer esto, estás logrando un mayor nivel de ensueño. Practicando esto suficientes veces, cuando llega el momento de crear una nueva realidad, te permite soñar un sueño más real de tu nuevo futuro. Así es como nos convertimos en el arquitecto de nuestros sueños y nuestro futuro.

Estén atentos para la Parte II donde hablo de por qué aprender a soñar lúcidamente es una habilidad tan importante.

2017-12-04T18:42:17+00:00

One Comment

  1. Jazmin noviembre 26, 2017 at 3:20 am - Reply

    Es una emoción grandiosidad leerlo……Sería inmensamente feliz el poder asistir a sus talleres……me emociona ver todo lo relacionado con lo que enseña en sus talleres 🙂

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