• Lo Desconocido Nunca Te Decepcionará

Lo Desconocido Nunca Te Decepcionará 1era parte

En todos los lugares del mundo donde enseño, muchas personas me dicen que quieren experimentar lo desconocido. Pero cuando del toque pasa al empujón, entonces lo desconocido lo quieren, pero según sus propias condiciones. Aquí está el truco: si algo te llega conforme tus propias condiciones, entonces no es desconocido. Es un conocido predecible. Entonces, ¿qué significa caminar hacia lo desconocido?

Todo lo que creamos comienza con una idea interna, pensamiento, concepto o imagen, ya sea la salud, la riqueza, una relación, comprar una casa, escribir un libro, componer una canción, etc. Para algunas personas, sin embargo, cuando las circunstancias externas (como la casualidad, las coincidencias y las sincronicidades) aparecen en sus vidas en alineación con esa visión suya interna, se quedan paralizadas… paralizadas por el miedo al fracaso, el miedo al éxito, el miedo a lo que otras personas pensarán, y un sin fin de otras razones. En lugar de seguir las indicaciones y las pistas para el próximo paso, se detienen a poco de llevar a buen término su creación. Cuando de hecho, si continuasen avanzando más allá y confiando en lo desconocido, podrían encontrarse con que se abren toda una suerte de nuevas posibilidades ante ellos.

En cambio, buscan desesperadamente más validaciones externas, en lugar de tomar las decisiones necesarias que están en alineación con esa visión futura. Aquí está la verdad sobre estos momentos decisivos en nuestras vidas: si no puedes confiar en las circunstancias, las cosas o los eventos que aparecen en tu vida, entonces no confías en lo desconocido; y si no confías en lo desconocido, entonces no confías en tu creación; y si no confías en tu creación, entonces no confías en ti mismo; y si no confías en ti mismo, entonces no confías en las posibilidades.

 

Enfrentarse a lo desconocido

Desde el momento que somos niños, estamos condicionados a creer que lo desconocido es un lugar aterrador, así que en el momento en que salimos de nuestra zona de confort hacia lo desconocido, incluso si nos sentimos inseguros, al menos la inseguridad es segura porque nos resulta familiar. La inseguridad es una emoción cotidiana de referencia, y como es tan familiar, no tenemos problemas para mantenerla bajo control. La mayoría de nosotros operamos con bajos niveles de inseguridad todos los días, pero cuando decidimos echarnos a lo desconocido, cuando nos arriesgamos y salimos de lo conocido y predecible, y declaramos que queremos definirnos con una visión de futuro, en lugar de un recuerdo del pasado, es razonable que ese futuro desconocido se sienta incómodo. El hecho de que ya no estás en territorio familiar solo sirve para magnificar esa inseguridad. Ahora, a pesar de que la voz de la inseguridad siempre ha estado presente, se aferra a lo conocido y, en su desesperación, se convierte en la voz más fuerte en nuestra cabeza. La verdad es que nunca creceremos a menos que nos enfrentemos a los desafíos que presenta lo desconocido.

El roce con lo desconocido es un gran problema para mucha gente y es algo de lo que soy testigo continuamente. Ver a la gente retroceder ante eso me inspira a hacer lo opuesto: arrojarme aún más de frente a lo desconocido. ¿Por qué? El hecho de que tanta gente le tenga miedo me demuestra que necesito profundizar más en él. Ese es el tipo de esfuerzo que nos hace sentir más vivos, y ese es el tipo de esfuerzo que nos pone en contacto con una esencia inmaterial o un recurso dentro de nosotros, esa parte que es más grande que el ser individual.

Si todas las posibilidades existen en el campo cuántico o unificado -ese campo invisible de inteligencia que está organizando y unificando todas las leyes de la naturaleza (que podríamos llamar la mente de Dios o el tejido mismo de todo lo material), cuando dejas de confiar en las posibilidades, entonces no sólo dejas de confiar en ti mismo, sino que ya no estás confiando en lo divino. ¿Entonces qué? Luego vuelves a tu naturaleza animal: intentando, deseando, ansiando, esperando, mendigando, luchando. Vuelves a ser la misma persona que intenta crear algo nuevo, pero según sus propias condiciones; la misma vieja personalidad intentando crear una nueva realidad personal.

En resumidas cuentas, si aparecen circunstancias externas que están alineadas con tu visión interna, no pienses demasiado en las decisiones que te llevan más hacia lo desconocido. Esas sincronicidades son simplemente el universo llamándote a entrar en tu nuevo futuro. Por el contrario, esos acontecimientos deben verse como señales que apuntan en esa dirección. Entonces, ¿por qué no verlo como una prueba de que tu realidad exterior está empezando a desarrollarse igual a tu visión interna? ¿Y por qué no tomar la energía de esas emociones elevadas que estas ‘coincidencias’ crean -como la emoción y la inspiración- y usar esa nueva energía para crear la próxima oportunidad? Si sigues haciendo esto repetidas veces, descubrirás que te estás alejando del territorio familiar hacía aún más posibilidades. Entonces creerás en ti mismo, en las posibilidades, lo desconocido y lo divino que vive dentro de ti aún más … y lo más importante: que eres el creador de tu vida en vez de víctima de ella.

En la segunda parte Lo Desconocido Nunca Te Decepcionará, hablaré de cómo puedes convertir tu miedo en pasión y coraje, y cómo puedes confiar en el futuro que te ha estado llamando y esperando a que respondas.

2017-12-04T18:39:00+00:00

2 Comments

  1. Jazmin noviembre 28, 2017 at 6:00 am - Reply

    Gracias infinitas

  2. Montse Garcia noviembre 29, 2017 at 9:07 am - Reply

    I’m agree!!

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